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Basura electrónica: África occidental continúa ahogándose en aparatos electrónicos obsoletos de países ricos



  • Medio millón de computadores llega todos los meses a Lagos, sólo 1 de cada 4 funciona
  • Toneladas de desechos electrónicos son trasladados al mundo en desarrollo a pesar de prohibiciones
  • La vigilancia del proceso de exportación salta a primer plano
El presente informe fue realizado por DanWatch, con la ayuda del Consejo del Consumidor de Dinamarca

Leer el informe

A pesar de las nuevas regulaciones europeas para evitar que deshechos electrónicos sean llevados a África y Asia, un flujo oculto de aparatos electrónicos al final de su vida útil, amenaza con ahogar África occidental.

Consumers Internacional está llamando a reforzar la vigilancia de los gobiernos y a una mayor responsabilidad de las empresas para evitar el vertido tóxico de aparatos electrónicos en el mundo en desarrollo.

El llamado se produce después de investigaciones que indican que alrededor de medio millón de computadores de segunda mano son diseminados cada mes en Nigeria.

Aunque la exportación de estos aparatos usados es legal, expertos locales dicen que el 75 por ciento de los computadores que llega está obsoleto y rápidamente terminan en vertederos tóxicos en torno a la ciudad de Lagos.

Esto es sólo la punta de los 6,6 millones de toneladas de residuos que cada año abandona los países de la Unión Europea en dirección a los países en desarrollo a pesar de la prohibición internacional.

Vea un documental sobre la investigación: http://www.youtube.com/user/ConsumersIntl

Faltan 6,6 millones de toneladas de desechos electrónicos

Cada mes, cientos de toneladas de computadores obsoletos, televisores y otros aparatos electrónicos de uso doméstico llegan a los puertos en Ghana y Nigeria. Desde aquí, estos aparatos de segunda mano se distribuyen a través de redes locales de concesionarios en todo el país.

Según fuentes locales de Ghana y de Nigeria fuentes entrevistadas por la organización DanWatch asociada a CI, sólo uno de cada cuatro de esos aparatos electrónicos aun funciona, mientras que el resto de los residuos electrónicos a menudo termina quemado en vertedero.

"Ghana se está convirtiendo en un vertedero de los residuos procedentes de Europa y EE.UU.. Estamos hablando de varias toneladas de computadores obsoletos desechados, monitores etc En este país no tenemos el mecanismo o el sistema para reciclar estos desechos. Algunos de estos elementos vienen disfrazados de donaciones, pero cuando uno los examina éstos no funcionan," dijo Mike Anane, Director de la Liga de Periodistas Medioambientales de Ghana.

La llegada de los televisores de pantalla plana y monitores TFT a los mercados de consumo en EE.UU. y en Europa ha desatado una avalancha de viejos televisores CRT lanzados a África.

Quemando basura electrónica en Gabon. Foto: DanWatch En las ciudades portuarias de Accra (Ghana) y Lagos (Nigeria), el cambio en los hábitos de consumo europeos es claramente visible en los miles de aparatos de televisión CRT pasados de moda, alineados a lo largo de las calles.

Cada año, los consumidores europeos están produciendo 8,7 millones de toneladas de desechos electrónicos. A pesar de la Enmienda de Prohibición en el marco del Convenio de Basilea, que prohíbe la exportación de desechos electrónicos de los países desarrollados a los países en desarrollo, sólo el 25 por ciento de esta basura electrónica es reciclada. Aproximadamente unas 6,6 millones de toneladas tiene un paradero desconocido, y una parte significativa de ellas es diseminada fuera del mundo rico.

Expertos locales, políticos y activistas temen que el enorme flujo de aparatos electrónicos obsoletos sea una grave amenaza a largo plazo para el medio ambiente y la salud humana.

En el África Occidental, a menudo los aparatos rechazados son eliminados por medio del fuego. No es raro que los recolectores de residuos destruyan los tubos de rayos catódicos, y quemen los cables y placas de circuito interior, para llegar al hilo de cobre y otros metales que pueden ser revendidos.

Sin embargo, los costos para el medio ambiente y para la salud humana son demasiado altos, dice el Pr El Profesor Oladele Osibanjo, director del Centro de Coordinación Regional para África del Convenio de Basilea.

"Tenemos alrededor de medio millón de computadores usados, entrando a través del puerto de Lagos cada mes, y sólo el 25 por ciento de éstos funciona y un 75 por ciento es basura. El volumen es tan grande, que la gente que comercia con él, lo quema como si se tratara de un trámite ordinario. Nuestros estudios han demostrado que los niveles de metales en estos residuos van mucho más allá de los límites establecidos por Europa."

Contribuyentes inconscientes

Como parte de las investigaciones en el África Occidental, DanWatch visitó vertederos, donde computadoras de instituciones como la alcaldía de Westminster y el Banco Mundial fueron amontonadas junto con computadoras de numerosas compañías europeas, americanas y asiáticas en, literalmente, montañas de desechos electrónicos.

En un sitio en las afueras de Accra, nubes de humo negro se levantan de varios incendios, mientras los niños, algunos de apenas diez años de edad, hacen caso omiso de los humos tóxicos con tal de llegar a los preciosos restos de metal bajo la mezcla de residuos electrónicos.

"El plomo, el mercurio y todo el resto de toxinas se bio-acumulan. Es decir, se quedan en la cadena alimentaria. Las personas que abren estos monitores CRT me dicen que sufren de náuseas, dolores de cabeza y pecho y tienen problemas respiratorios. Como resultado de abrir y romper esos aparatos y quemar los cables ello inhalan una gran cantidad de humo. A veces, incluso se ven niños que rompen estos tubos de rayos catódicos sólo para retirar los cables y otros metales y así poder venderlos", dijo Mike Anane.

Los exportadores están en condiciones de embarcar basura electrónica aprovechando una laguna en la legislación europea que permite que aparatos, al final de su vida útil, puedan exportarse como productos que aun funcionan. Incluso las organizaciones no gubernamentales son a veces involucradas involuntariamente, cuando grandes cantidades de teléfonos móviles y computadores son donados para ayudar a las escuelas e instituciones.

Montaña de monitores, Ghana. Foto: DanWatch En un caso, una organización basada en el Reino Unido se ofreció a donar 10.000 computadores a una ONG nigeriana. Sin embargo, sólo 2.000 funcionaban: "Esta es la razón por la que creo que hay una necesidad de una regulación más estricta en la UE y EE.UU.", dijo el profesor Oladele Osibanjo, ya citado.

"Los efectos negativos superan las ganancias. Se nos hizo un vertedero para residuos electrónicos con el pretexto de salvar la brecha y tratar de que los pobres tengan acceso a las TIC", añadió.

El Profesor Osibanjo, director del Centro de Coordinación Regional para África del Convenio de Basilea pide medidas urgentes para detener la ola de aparatos electrónicos obsoletos que fluyen a África: "Creo que los países de la UE y otros países desarrollados deben poner en práctica un mecanismo por el cual sólo computadores testeados, con una certificación que indique que realmente pueden ofrecer alguna vida útil, sean autorizados a entrar aquí".

El flujo oculto de desechos electrónicos procedentes de Europa hacia África aumenta diariamente. A menos que los países de la UE fortalezcan la aplicación de reglamentos laterales al Convenio de Basilea, la contaminación ambiental de vertederos tóxicos en Ghana y Nigeria seguirán creciendo.

¿Qué se puede hacer?

Los vertederos tóxicos de aparatos electrónicos en el mundo en desarrollo es ilegal en los países que firmaron la Prohibición de Basilea. Como primer paso Consumers International llama a los países no signatarios, como Australia, Canadá y Estados Unidos a ratificar el Convenio de Basilea y aplicarlo en su legislación nacional.

Sin embargo, la 6.6 millones de toneladas de desechos electrónicos procedentes de la UE que no se documentan aparentemente terminan en lugares como Ghana y Nigeria. Gran parte de estos residuos llegan a estos países con el pretexto donar computadores usados de manera legítima, y no pasa por la prohibición de Basilea.

Es evidente que los países exportadores necesitan establecer una vigilancia más estrecha para asegurar que los productos electrónicos donados están funcionando plenamente. Los equipos eléctricos obsoletos deben ser eliminados o reciclados en el país de origen con métodos sostenibles ambientalmente.

Los fabricantes de estos aparatos, así como los minoristas, también tienen la responsabilidad de evitar el empleo de materiales peligrosos en la producción de equipos electrónicos. En muchos casos existen alternativas más seguras y éstas deberían activamente utilizadas.

Además, los consumidores no deben asumir el costo de reciclar antiguos aparatos eléctricos. Los fabricantes deberían tener responsabilidad plena en la responsabilidad del ciclo de vida de sus productos y, una vez que lleguen al final de su vida útil, tomar de nuevo sus mercancías para su reutilización, reciclaje o eliminación segura.

Los consumidores deberían poder confiar en que las empresas harán lo correcto con los equipos que devuelven y estar seguros de que éstos no serán vertidos en los países en desarrollo.

DanWatch La investigación y trabajo de campo para este informe fue llevada a cabo por DanWatch es una organización que monitorea el comportamiento de las compañías y que trabaja para documentar la explotación de la mano de obra, el medio ambiente y los recursos naturales en las naciones en desarrollo que acogen sedes de trabajo, inversiones, comercio y producción occidentales. La organización es co-fundadora y co-financiada por el Consejo del Consumidor de Dinamarca.

DanWatch está actuamente en busca de donantes que se interesen en apoyar su trabajo sobre este tema. Para obtener más información, póngase en contacto con el editor Benjamín Holst, +45 31771100 o benjamin@danwatch.dk
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